Violencia en Tabasco y discriminación a adultos mayores obedece a la falta de Dios en familias: Iglesia

Agregó que una persona emocionalmente sana respeta la vida de los demás

Imagen de contexto generada con IA
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La Iglesia consideró que la violencia, los homicidios en Tabasco y la discriminación hacia las personas adultas mayores se deben a que las familias se han alejado de Dios.

En conferencia de prensa, el obispo del estado, monseñor Gerardo Rojas López, expuso que, cuando las familias están unidas en el amor del Señor, los hijos no son agresivos y, por lo tanto, no hieren a nadie; al contrario, se apartan de la maldad.

Dijo que lo mismo ocurre con las personas que se han expresado de manera despectiva y ofensiva hacia los adultos mayores, ya que no tienen a Jesús en sus corazones.

"Y decía la lectura, tú estás muy mal, vas a morir porque tus llagas son incurables, tus heridas son muy graves, porque has pecado, porque no has respetado a tu hermano, porque no has vivido la caridad, porque no has manifestado tu hospitalidad, estás muy grave. Y luego la curación, decía, acérquense a mí. Y la conclusión, yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo, es decir, la alianza. ¿Qué es lo que está pasando? Por lo mismo que hace muchos años, hay heridas en la sociedad, hay falta de seguridad, no hay paz, hay violencia, y yo creo que hay un llamado a la conversión, acérquense a mí. ¿Por qué no suceden tantas cosas? Nos hemos alejado de Dios. Cuando Dios habita en el corazón, hay respeto a las demás personas, hay ayuda, pienso que falta de caridad, falta de amor, falta de la presencia de Dios en el corazón y en la vida", señaló.

En este sentido, monseñor indicó que existen gentes y familias con heridas "de muerte" que, aunque se intente brindarles una cura, ellos ya no la quieren, y por eso actúan con desprecio hacia el prójimo.

Agregó que una persona emocionalmente sana respeta a los hermanos, a los niños, a los adultos mayores, no ofende ni lastima a nadie, y, sobre todo, respeta la vida de los demás.

"Pero yo creo que la formación desde pequeño, el matrimonio unido santamente y con respeto y con amor y dando testimonio a los demás, pienso que podemos ir avanzando. Pero sí hacer caso a la palabra de Dios, acércate a mí, dice Dios. Acerquémonos al Señor. De una de otra forma, Dios está presente en todas partes y nos puede ayudar. Como terminaba la lectura de ese día, yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo. Es la alianza, el encuentro con Dios, la presencia de Dios que sin duda podrá manifestar lo que traemos en él. Pues también nosotros que manifestemos con nuestras palabras, con nuestras acciones la presencia de Dios".