Ve Manuel Andrade ruptura entre ciudadanía y autoridades en Tabasco tras quema de patrullas en Cárdenas

Destacó que el gobierno local está obligado a transparentar los hechos mediante pruebas

Ve Manuel Andrade ruptura entre ciudadanía y autoridades en Tabasco tras quema de patrullas en Cárdenas

Tras el reciente incidente de la quema de patrullas en la ranchería Azucena, segunda sección, en Cárdenas, el exgobernador Manuel Andrade Díaz, consideró que esto representa un foco rojo en el deterioro de la relación entre la ciudadanía y las autoridades de Tabasco.

Señaló que el uso de la violencia y agresiones contra las fuerzas del orden son injustificables, pero recomendó no limitar el análisis a los destrozos para conocer las causas de fondo.

"Y ahí es donde está el verdadero problema. Una sociedad no pierde el miedo a la autoridad de un día para otro, primero pierde la confianza. Cuando los ciudadanos consideran que sus denuncias no son escuchadas, que los hechos no se investigan, que la justicia no llega o que la autoridad protege a sus propios elementos antes de esclarecer lo sucedido, comienza a romperse el vínculo básico entre gobierno y sociedad: la confianza. Y cuando esa confianza se rompe, aparece algo todavía más peligroso: la idea de que la autoridad ya no representa la solución, sino el problema. Eso es lo que debería preocupar profundamente al gobierno de Tabasco. No se trata de justificar a quienes incendiaron las patrullas, se trata de entender qué está produciendo semejante nivel de hartazgo", dijo.

Andrade Díaz contrastó las dos versiones que existen en torno a la actuación de los ciudadanos. Por un lado, el comunicado gubernamental sostiene que la agresión ocurrió cuando los agentes acudieron a auxiliar a una víctima de violencia intrafamiliar. Mientras que los medios señalan que la molestia social deriva de la muerte de un motociclista ocurrido día atrás.

Sostuvo que, para evitar la desinformación en plataformas digitales, el gobierno local está obligado a transparentar los hechos mediante pruebas.

"No basta con detener a quienes quemaron las patrullas, hay que saber por qué una comunidad llegó a querer quemarlas. Y eso obliga a investigar dos responsabilidades diferentes: la responsabilidad penal de quienes agredieron, este... incendiaron y bloquearon, como dice el boletín, y la eventual responsabilidad administrativa, policial o penal que pudiera existir en los hechos que originaron el enojo ciudadano. Una no cancela la otra. Por eso no hay que simplificar a quienes quemaron las patrullas, pero tampoco hay que ser ingenuos. Cuando una comunidad pierde el miedo a enfrentarse con la autoridad, es porque antes perdió la confianza en ella", dijo.

Consideró que recuperar el control de una zona es posible mediante la fuerza pública; sin embargo, el reto es recobrar la legitimidad y la confianza en las instituciones