Obispo llama a reconocer a Jesucristo como único guía espiritual y dejarse formar por Él

Exhortó a elevar oraciones para que surjan más "obreros para la mies" de la Iglesia

Obispo llama a reconocer a Jesucristo como único guía espiritual y dejarse formar por Él

El obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, invitó a los feligreses a reconocer a Jesucristo como el único y verdadero guía espiritual de sus vidas, advirtiendo los riesgos de seguir "falsos pastores" que terminan por desviar y dañar a las personas.

En su tradicional rueda de prensa, Monseñor reflexionó sobre el Evangelio de este domingo donde Jesús contempla a la multitud desorientada "como ovejas sin pastor". 

"El llamado que Dios nos hace a todos es ser siervos. Y aparece algo muy interesante cuando Jesús contempla a la multitud: dice que andaban como ovejas sin pastor. El único pastor es Él. El problema es que, si no es Jesús nuestro pastor y tenemos otros pastores, entonces, ¿Cómo va a ser nuestro pastor Jesucristo?

"Ventaja es no tener pastor, dentro de los males el menor. Pero si yo ya tengo mi pastor que no es Jesús, que no es Cristo, ¡cuidado!, porque voy a herir, a lastimar, a dañar, a perjudicar y a destruir lo que el pastor quiere hacer. Por eso lo primero es revisarme: "El Señor es mi pastor, nada me falta". Si me falta algo, es porque Jesús no es mi pastor. Si me falta caridad, si me falta alegría, si me falta la paz, si me falta obediencia, si me falta cercanía de Dios, es que Jesús no es mi pastor", manifestó.

Asimismo, exhortó a elevar oraciones para que surjan más "obreros para la mies" de la Iglesia, pero precisó que estos deben ser servidores dispuestos a dejarse a formar por el hijo de Dios.  

"Por eso, en este Evangelio pedimos a Dios, como Él lo dice: ´obreros a su mies´, pero obreros que se parezcan a Él, que sean como Él, que se dejen formar como Él. Dice uno de los himnos de la Liturgia de las Horas bellamente: "Somos cera blanda entre tus dedos, Señor; haz de nosotros lo que Tú quieras". Y la Virgen María, que es la sierva del Señor. No hace lo que le da la gana; hace lo que su Señor le pide. No por obediencia ciega, sino por amor. Porque cuando se ama, se hace lo imposible. Y eso lo vemos en los matrimonios: si el esposo está muy cansado, pero ama a su esposa y hay que ir al mandado, con todo y cansancio va, porque ama a sus hijos y a su esposa, y busca la armonía. No se queja; al contrario, va con alegría porque ama. Cuando amamos, hacemos las cosas muy bien", apuntó.

Para ilustrar cómo el amor es capaz de vencer cualquier obstáculo físico o emocional, el Obispo compartió una anécdota ocurrida hace años en Estados Unidos, donde una madre logró levantar parcialmente un automóvil con sus propias manos para salvar a su hijo atropellado, sufriendo tres fracturas en la columna debido al esfuerzo.