Llama padre ´tiktokero´ a corregir a quien está mal con humildad y sin juzgar al prójimo

El presbítero señaló que padres, maestros y gobernantes deben corregir lo que esté mal

Llama padre ´tiktokero´ a corregir a quien está mal con humildad y sin juzgar al prójimo

Un llamado a corregir a quien está mal, pero desde la humildad, el respeto y sin caer en el juicio hacia el prójimo, lanzó el ´padre tiktokero´, Miguel Ángel Camacho García, durante la homilía dominical en la Parroquia de Nuestra Señora del Monte Carmelo, en Chiltepec, Paraíso.

El presbítero señaló que los padres, los maestros y los gobernantes están obligados a actuar para corregir aquello que esté mal.

"En algún momento tenemos que corregir a alguien o nos tienen que corregir ante una falta, ante un error que cometamos. Corregir a alguien a veces es difícil cuando la persona es muy engreída, muy altanera, muy soberbia. Los papás tienen la obligación de corregir a los hijos cuando hay cosas que no están bien. Otra persona que está obligado a corregir es un gobernante; cuando el pueblo no está bien, tiene la obligación también de corregir. Los maestros están obligados también a corregir a los alumnos. 

"La corrección tiene que ser con humildad, tiene que ser con palabras agradables, bonitas, porque hay gente que corrige al trancazo, al golpe, a la palabrota. No, hermano, así no", expresó.

En ese sentido, puntualizó que se debe juzgar la falta, pero jamás a la persona que se equivoca, pero además toda persona debe realizar una autoevaluación honesta antes de señalar las fallas ajenas.

"Si vas a corregir a tu hermano, ve y amonéstalo a solas. Y si no te hizo caso, pues ve con dos o tres personas. Si ni así te hizo caso, pues dile a la comunidad. Y si ni así te hizo caso, quítate porque este hombre ya anda en la maldad. Pero ¿saben qué hacemos nosotros, hermanos? Las cosas las hacemos al revés: primero se lo decimos ¿a quién? A la comunidad. Si una de las cosas que nos encanta, hermano, es hablar mal del hermano y del compañero, y más hoy en las redes sociales. 

"Pero otra cosita que debemos tener en cuenta: antes de corregir al hermano, primero revísate tú. Porque ¿no qué es lo primero que nos van a decir? "¿Y tú qué me vienes a decir si tú estás peor?". Y, por último, conclusión: se juzga el pecado, no a la persona. No hay que condenar", apuntó.

Finalmente, subrayó la importancia de buscar el don del consejo mediante la oración, escuchar con atención la postura de la otra parte y brindar acompañamiento sincero para ayudarle a enmendar el camino sin hacerla sentir atacada.