Investigadores descubren dos nuevas plantas en Tabasco

Fueron anunciadas a través de la Botanical Sciences, una de las revistas científicas de botánica más reconocidas de México

Investigadores descubren dos nuevas plantas en Tabasco

Dos nuevas plantas microendémicas fueron descubiertas en la zona montañosa de Huimanguillo, por investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y del Instituto de Ecología A.C. (INECOL).

El estudio de más de una década concluyó con su nombramiento oficial, Biophytum maldonadoi y Biophytum hirsutum, fueron anunciadas en fechas recientes a través de la Botanical Sciences, una de las revistas científicas de botánica más reconocidas de México.

El hallazgo de las nuevas especies se realizó en el cerro La Antena, de la comunidad de Villa de Guadalupe, así lo expuso el biólogo encargado de la investigación de la planta, Carlos Manuel Burelo.

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"Una fue nombrada de Biophytum hirsutum debido a un atributo de la planta que es hirsuta, que es decir tiene pelos largos, duros en todo el cuerpo de la planta y la otra especie fue nombrada como Biophytum maldonadoi en honor a un profesor de ciencias biológicas que ya falleció, que ya no está con nosotros y que formó una gran cantidad de biólogos y específicamente botánicos, que contribuyó a la formación de botánicos aquí en el estado. El maestro se llamaba Francisco Maldonado Mares, mejor conocido como el magíster", dijo.

Los expertos señalaron que las especies están en peligro crítico de conservación, por lo que su distribución está restringida debido al bajo número de ejemplares.

Con este descubrimiento, México pasa de tres a cinco especies registradas de Biophytum y Tabasco se consolida como el estado con mayor diversidad del género en el país.

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"Este estudio arrojó datos interesantes como que Tabasco es el estado con mayor número de Biophytum ahora en todo el país, tenemos cinco especies y Veracruz tiene cuatro. Entonces, ¿Qué hay que hacer con esas plantas? Dejarlas ahí. Ahí se han mantenido, ahí han estado. Son plantas de flores muy bonitas que son bonitas, podrían ser especies que pueden ser cultivadas, pero son plantas muy particulares. No las podemos quitar de donde están, crecen pegadas a las rocas en pendientes de casi 90 grados. Sí, son ecosistemas muy muy particulares que no podría no podríamos reproducir en casa o en un vivero. Es mejor ahí están y que se sigan formando parte de la biodiversidad del estado", dijo.

El hallazgo y estudio fueron realizados por Carlos Manuel Burelo Ramos y Marlon Aramis Gonzales Aguilar, adscritos a la División Académica de Ciencias Biológicas (DACBiol-UJAT), junto con Carlos M. Durán Espinosa y Francisco Lorea Hernández, del Instituto de Ecología A.C. (INECOL) de Xalapa, Veracruz.

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