Familiares, amigos y sacerdotes despiden al padre José Manuel Carrera Arias

Los restos del padre José Manuel Carrera Arias descansan en el Recinto Memorial

Familiares, amigos y sacerdotes despiden al padre José Manuel Carrera Arias

Familiares, amigos y sacerdotes despidieron al padre José Manuel Carrera Arias con una misa de exequias en la catedral "El Señor de Tabasco", en Villahermosa.

En punto de las 8:00 de la mañana ingresó la procesión compuesta por cerca de 80 curas, la cual acudió a dar el último adiós a su compañero de misión.

Durante su homilía, el párroco de la catedral, José Antonio Ovando Hernández, dedicó palabras de resignación y consuelo a Martín Carrera y Antonia Arias, padres de José Manuel.

"Cuando nos enfrentamos a la muerte, hay muchas preguntas que vienen a nuestro corazón. Y aunque a veces los disfracemos de pequeñas oraciones, también se convierten en reclamos que van hacia Dios. Si hubieses estado aquí, si hubieses escuchado nuestras oraciones. Pero Jesús a todas estas cuestiones les responde con una certeza, obrando la resurrección de aquel hermano que había caído en las manos de la muerte. También para nosotros Cristo Jesús, para su madre Antonia, para su padre Martín, Cristo Jesús les hace la misma promesa. Qué carrera, como lo conocíamos y le decíamos a Manuel volverá a la vida. Que volveremos a contemplarlo, que volveremos a mirar la sonrisa con la que siempre nos esperaba, con la que siempre entraba en diálogo con los demás. Es volveremos a disfrutar de la nobleza de su corazón. Si hay una palabra que define a nuestro hermano Manuel es la nobleza. Manuel era de esos amigos que pasas tiempo sin verte y cuando te lo encuentras es como si nada hubiese pasado", dijo.

El sacerdote les recordó a los padres de Carrera Arias que hace 6 años entregaron a su hijo a la obra de Jesús y, ahora, Cristo, que es dueño del viñedo, ha venido por lo que le corresponde, con la promesa de que regresará a José Manuel el día de la resurrección.

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"Queridos hermanos sacerdotes, hoy podemos decir que Manuel ha concluido su misión. Manuel ha terminado 6 años después de la ordenación su misión y ha llegado a la casa del padre. La muerte de nuestro hermano no solamente nos duele, sino que también nos interroga a nosotros mismos internamente. ¿Estamos preparados para ir al encuentro del Señor? Porque en cualquier momento Cristo Jesús nos puede llamar a su presencia. Dichoso Manuel, que Cristo Jesús no te ha encontrado lejos de la misión que te ha dado. Dichoso Manuel, que Cristo Jesús no te ha encontrado durmiendo. Dichoso Manuel, que Cristo Jesús lo ha encontrado en vela, lo ha encontrado trabajando por su parroquia, lo ha encontrado cuidando a sus ovejas. Por eso confiamos y creemos que aquel mismo que te ha dado la misión, querido Manuel, hoy te lleva entre sus brazos a la casa del padre", aseveró.

Ovando Hernández destacó el trabajo llevado a cabo por el padre "Carrera", como le llamaban sus amigos, en la parroquia "Nuestra Señora de Guadalupe", de Ciudad Tecolutilla, en el municipio de Comalcalco.

Compartió que el presbítero se despertaba muy temprano para realizar tareas de limpieza en la iglesia, incluso hasta de albañilería junto a los "maestros de obra", quienes no se percataban de que quien les ayudaba era el religioso.

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En este sentido, el padre José Antonio Ovando se dirigió a sus hermanos sacerdotes para que pongan mayor atención a su salud personal.

"Queridos hermanos sacerdotes, creo que la mayoría tenemos los mismos sentimientos, la mayoría sentimos que llegó tan de repente que no hubo tiempo de hacer un poco más, pero algo que quisiera compartirles de lo que la hermana del padre Manuel compartía cuando estaba hospitalizado, cuídense, atiéndanse a tiempo. Ustedes se desgastan, pero nadie se desgasta por ustedes. Aunque es cierto que el oficio nuestro es dar la vida por los demás, aquello que ofrecemos a Dios no puede causarnos menoscabo en la salud. La vida pastoral, la entrega que ustedes tienen en la vida pastoral no puede pasar factura en su vida, en su salud. Cuidemos el don de la vida. El don más grande que Dios le ha dado al sacerdote es la vida. Es un don precioso que hay que saber cuidar. Decir que Manuel, entendemos, era primer párroco de la parroquia y quererlo hacer todo bien, se desgastó hasta que pasó como ese cirio, se agotó", comentó.

Cerca de las 9:20 de la mañana, el féretro del padre "Carrera" fue retirado en medio de aplausos por parte de la feligresía que acudió en camiones desde Ciudad Tecolutilla para despedir al párroco de "Nuestra Señora de Guadalupe".

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Durante el sepelio, Verónica Carrera Arias, hermana del sacerdote José Manuel, dedicó palabras de agradecimiento a los asistentes, a quienes dijo no conocer personalmente, pero que en ningún momento dejaron solo a su hermano.

"Somos una familia muy pequeña, al menos eso creía, porque pues la persona les agradezco de todo corazón que estén aquí hoy. Se nos fue un gran hombre, un hombre trabajador, comprometido, leal, hermano que Dios me regaló para toda la vida. Hoy dejamos aquí su cuerpo, pero todos sabemos que Manuel se queda en nuestros corazones. No sé de dónde vienen todos ustedes, pero de verdad les agradezco".

Los restos del padre José Manuel Carrera Arias descansan en el Recinto Memorial.