Erupción del volcán Chichonal: un desastre que marcó a Chiapas
La erupción del volcán Chichonal en 1982 dejó un rastro de destrucción en Chiapas.
- Candelario Osorio León
- Marzo 28, 2026 - 07:19 a.m.
- TABASCO

Este sábado 28 de marzo se cumplen 44 años de la erupción del volcán Chichonal, ubicado en el noroeste de Chiapas, un fenómeno natural que transformó el paisaje y la vida de miles de familias.
Lo que comenzó como una serie de sismos locales terminó en una catástrofe sin precedentes en la era moderna de México. La erupción más potente no ocurrió de inmediato, sino en tres etapas críticas entre el 28 de marzo y el 4 de abril de 1982.
A diferencia de otros volcanes que expulsan lava lentamente, el Chichonal protagonizó una erupción pliniana: una explosión masiva que lanzó una columna de ceniza y gases a más de 27 kilómetros de altura, alcanzando la estratosfera.

Comunidades enteras desaparecieron. Pueblos como Francisco León y Chapultenango quedaron sepultados bajo la ceniza. El aire se volvió irrespirable, los caminos desaparecieron y miles de familias tuvieron que huir sin saber si regresarían.
Se estimó la muerte de más de 2 mil personas y cerca de 20 mil quedaron sin hogar. Varios poblados desaparecieron, también se perdieron cosechas y ganado. Se registraron grandes daños en puentes, carreteras y en la red eléctrica.
Las abundantes cantidades de ceniza afectaron a Chiapas, Tabasco, Oaxaca y en menor grado a Veracruz y Campeche... e incluso dio la vuelta al mundo.

Miles de sobrevivientes tuvieron que desplazarse a otros municipios de Chiapas, Tabasco y Guadalajara, fragmentando comunidades indígenas enteras.
El Chichonal no solo afectó a México. La enorme cantidad de dióxido de azufre liberada creó una capa de aerosoles en la atmósfera que redujo la temperatura global del planeta en aproximadamente 0.5°C durante los meses siguientes. Fue, en su momento, uno de los desastres naturales más estudiados por la comunidad científica internacional debido a su impacto climático.
El Chichón es considerado un volcán activo que podría entrar de nuevo en una etapa eruptiva. Una población de más de 100 mil habitantes en un radio de 30 km a partir del cráter, hacen del Chichón un volcán de alto riesgo que debe ser monitoreado y vigilado permanentemente.
Actualmente, el volcán es un sitio de monitoreo constante por parte del Cenapred y un destino buscado por senderistas. Su cráter alberga una laguna de aguas color verde esmeralda, ácidas y ricas en minerales, que descansa sobre lo que alguna vez fue el epicentro del caos.


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