Sin casa, herido y abandonado pasa sus días don José, en calles de Atasta

El adulto mayor, de alrededor de 90 años, vivió en el fraccionamiento La Selva, de Nacajuca

Sin casa, herido y abandonado pasa sus días don José, en calles de Atasta

Don José del Carmen llegó, aproximadamente el pasado lunes, a la esquina de las calles Reforma y Eduardo Alday, en la colonia Atasta de Serra, en Villahermosa. Nadie sabe cómo ni por qué llegó hasta ese punto, pero desde entonces duerme en las banquetas de la zona.

El adulto mayor, de alrededor de 90 años, viste una playera verde, un pantalón café de tela tan frágil como su estado de salud y unas viejas sandalias. 

Aunque ya no escucha bien, relató que anteriormente vivía en el fraccionamiento La Selva, en el municipio de Nacajuca, pero perdió esa vivienda

Posteriormente, dijo, residía con su hermana en la colonia Lindavista; sin embargo, debido al trato que recibía, decidió abandonar el hogar.

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"La perdí, perdí mi casa, allá vivía en la Selva, en el andador El Pedregal. Vivía con mi hermana, pero se enoja porque a veces le habla uno recio, yo fui vaquero y la boca del vaquero habla recio estamos acostumbrados y eso es lo que le incomoda a mi hermana.

Me salí antier, aquí llevo dos días; me salí porque luego son muy mal las cosas pues y a mí no me gusta, a veces me dicen mi sobrina ¿Vas a comer? Y le digo déjamelo ahí ya voy a comer al rato, no es que hay que comer, es que la comida no se regala y a mí no me gusta que me estén chantajeando".

Señaló que sus apellidos son Corzo Peralta; no obstante, en la copia de una antigua credencial del extinto IFE que conserva, aparecen los apellidos de la Cruz Corzo. Dicho documento no especifica un domicilio, únicamente indica que es de Nacajuca.

Don José permanece solo, sentado en una silla que vecinos le prestaron. A su lado tiene una bolsa con algunas prendas de ropa y documentos personales, y otra con alimentos que le han regalado. 

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Comentó que tiene dos hijos, pero aseguró que no se hacen cargo de él e incluso, afirmó, lo han amenazado con agredirlo.

"Algunos que andan en Colosio, los dos andan en Colosio, son malos, me querían matar aquí. Aquí acabamos de tener problemas hace ratito de que me han acusado que tengo Sida, que soy borracho. No ninguno, no me da nada, nada, nada, al contrario, me dicen que me van a matar".

Vecinos de la zona le brindan comida a diario y, aunque varios se negaron a ser entrevistados, compartieron que incluso lo han resguardado durante las noches en las que la lluvia amenazaba. Algunos señalaron que don José fue abandonado y que, pese a haber solicitado apoyo de las autoridades, la ayuda no se logró.

Indicaron que personal del DIF Tabasco y de la Cruz Roja acudió al lugar; sin embargo, no pudieron resguardarlo ni brindarle apoyo, debido a que no había familiares que se hicieran responsables de él.

Jorge Luis Cruz, trabajador de un jardín de niños de la zona, se acercó para regalarle una botella de agua y confirmó que don José se encuentra en situación de calle desde el pasado lunes. 

Señaló que, junto con sus compañeros, insistirán ante las autoridades para que se le brinde la atención necesaria, ya que consideró inhumana la forma en la que ha estado viviendo, pese a la ayuda solidaria de los vecinos.

"Pues la verdad nosotros desconocemos qué se hace en este caso, pero ahorita ya investigamos y nos dijeron que nos comunicaremos a Protección Civil para que se le brinde el apoyo, más que nada para ver qué se puede hacer porque como nunca nos ha pasado una situación así. Y ya le habían pasado comida, me dijo que una señora de aquí también le pasó comida y ya está desayunando y yo ahorita salí a comprar algo de tomar y le di un agua a él para que también tomara, pero es algo inhumano estar en esa situación".

En los pocos días que ha permanecido en la vía pública, don José ya ha sufrido algunos accidentes: tiene una mano lastimada y un moretón en la otra. Aseguró que no tiene a dónde más ir y que no desea regresar con su hermana, por lo que expresó su esperanza de que alguien pueda ayudarlo y llevarlo a un lugar donde pueda vivir con dignidad.

"Que me apoyen - ¿Dónde quiere dormir, ¿Dónde quiere vivir? – donde sea pues, sí donde se pueda – oiga y ¿Dónde ha dormido usted estos días? – aquí - ¿En la calle? – sí aquí en la calle, ahí le digo que dormí en la banqueta esa de ahí".