Detecta la Ibero 3 mil 600 homicidios no documentados por fiscalías en 2025

Quintana Roo, Zacatecas y San Luis Potosí presentaron las mayores divergencias entre ambas fuentes

Imagen de contexto generada con Inteligencia Artificial
Imagen de contexto generada con Inteligencia Artificial

En 2025, alrededor de 3 mil 600 homicidios no fueron documentados en las carpetas de investigación reportadas por las fiscalías estatales, de acuerdo con un informe del Programa de Seguridad Ciudadana (PSC) de la Universidad Iberoamericana.

En un análisis elaborado por Carolina Jasso González y Karime Aguilera Paredes con base en estadísticas del Inegi, se reconoce que la reducción nacional de homicidios parece real, pero advierte que las diferencias con los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), dificultan establecer con precisión qué tan grande es la disminución.

Y es que señala, el Inegi registra defunciones a partir de certificados y registros como el del Registro Civil, servicios médicos forenses y agencias del Ministerio Público. Mientras que el SESNSP concentra las víctimas reportadas dentro de las carpetas de investigación de las fiscalías estatales.

Los registros oficiales apuntan hacia una disminución sostenida de los homicidios en México. Sin embargo, algunas de las entidades que reportaron las reducciones más pronunciadas presentan también las mayores diferencias entre las víctimas contabilizadas por las fiscalías y las defunciones por homicidio documentadas por el Inegi.

imagen-cuerpo

Por ejemplo, en 2024, el Inegi contabilizó 8.5 por ciento más homicidios que las fiscalías; para 2025, la diferencia aumentó a 15 por ciento, equivalente a unas 3 mil 600 defunciones que no aparecen como víctimas en las carpetas de investigación.

De acuerdo con el análisis de la PSC de la Ibero, en Quintana Roo, Zacatecas y San Luis Potosí, se detectó algunas de las mayores divergencias entre ambas fuentes. En Quintana Roo, la relación entre los homicidios registrados por el Inegi y los reportados por el SESNSP pasó de 0.96 a 1.75; en Zacatecas, de 1.12 a 1.77, y en San Luis Potosí, de 1.11 a 1.72.

Es decir, mientras las cifras de las fiscalías muestran descensos importantes, los registros de defunciones presentan una cantidad considerablemente mayor de homicidios.

Cabe aclarar que el estudio no acusa a las autoridades de manipular deliberadamente las cifras ni establece una causa única para explicar las diferencias. Lo que advierte es que la brecha debe investigarse para saber por qué miles de muertes certificadas como homicidio no aparecen de la misma manera en los registros de víctimas de las fiscalías.