Presidente de Guatemala niega planes de bombardeos conjuntos con EE.UU. contra los cárteles

Lo que solicitaron fue "la cooperación para apoyar estas operaciones lideradas por las fuerzas de Guatemala", señala un comunicado

Presidente de Guatemala niega planes de bombardeos conjuntos con EE.UU. contra los cárteles

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, afirmó que su gobierno solicitó a Estados Unidos una intensificación de la cooperación existente en materia de equipos, capacitación e inteligencia contra el narcotráfico, pero negó que se contemplen bombardeos conjuntos con tropas estadounidenses en el territorio nacional.

Lo anterior, luego de que el diario "The New York Times" sostuviera que el país centroamericano aceptó ataques aéreos conjuntos con Washington contra cárteles de la droga a partir del próximo mes.

Sin embargo, en un comunicado, Arévalo de León señaló que lo que solicitaron fue "la cooperación para apoyar estas operaciones lideradas por las fuerzas de Guatemala en el marco del interés que tienen los Estados Unidos en combatir a las redes del narcotráfico".

Y que, los requerimientos específicos de la petición a Washington, "implica tener acceso a equipo, tener acceso a capacitación, tener acceso a expertos para el apoyo, por ejemplo, en la planificación de operaciones a nivel estratégico o a nivel táctico (...) de manera que eso es lo que estamos en este momento solicitando".

Subrayando que todo se ejecutará en estricto apego a la legalidad, asegurando que su país "no firma ningún acuerdo que no sea con la Constitución y con la legislación en la materia. De manera que lo que estamos firmando son tipos de colaboración que se han estado dando en el pasado y que lo que esperamos es que se intensifiquen".

Cabe señalar que la polémica generada por la información fue avivada por coincidir con las fuertes tensiones regionales en torno a la estrategia de seguridad de la administración de Donald Trump, quien en marzo pasado fundó el Escudo de las Américas, una coalición contra el crimen transnacional integrada por gobiernos de derecha como Argentina, El Salvador y Ecuador, pero donde países como Guatemala, México, Colombia y Brasil decidieron no sumarse.