Gusano barrenador ya es un problema de todo América: ONU

Afecta principalmente a 8 países, afirma

Gusano barrenador ya es un problema de todo América: ONU

De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el actual brote de gusano barrenador ya no es un problema que afecte solamente a México, sino que se convirtió en un fenómeno en todo el continente.

El organismo informó que, actualmente, la plaga ha causado estragos en ocho países: México, Belice, Costa Rica, El Salvador, Panamá, Honduras, Guatemala y recientemente, Estados Unidos, donde ya se han notificados casos activos.

Explicó que esto se debe a una combinación de factores como el aumento de los desplazamientos de animales, personas e incluso productos, de igual manera el comercio informal o ilegal, la escasa concientización de los productores sobre la prevención y control tempranos, a las presiones climáticas y ambientales, así como a las deficiencias en la capacidad veterinaria, vigilancia y de respuesta.

La FAO señaló en un comunicado que la mosca parasitaria cuenta con larvas que se alimentan de carne viva de cualquier animal de sangre caliente, incluyendo a los humanos. Es endémica de gran parte de América del Sur y recientemente resurgió en Centroamérica.

Detalló que, una vez que la larva deposita sus huevos en una herida, estos eclosionan y destruyen rápidamente el tejido, lo que provoca una afección llamada miasis, la cual no tiene tratamiento y puede resultar mortal.

Agregó que el gusano barrenador no se transmite por contacto directo entre animales, ni de animales a personas, sino que este "se propaga mediante el desplazamiento de animales infestados, del cruce de fronteras por parte de moscas adultas, de la migración de la fauna silvestre y del transporte accidental".

Ante este escenario, la FAO consideró que es esencial la coordinación internacional y la vigilancia fronteriza para contener los brotes, pues su resurgimiento, no solo es una amenaza para la producción ganadera, sino también para el comercio, ya que "ejerce una presión adicional sobre los ganaderos y los servicios veterinarios", la producción alimentaria y pone en peligro los medios de vida de las personas que dependen de la ganadería.