Fiscalía de Nueva York presenta moción previa al juicio de Rafael Caro Quintero

Podría haber información de seguridad nacional señalan

Fiscalía de Nueva York presenta moción previa al juicio de Rafael Caro Quintero

El fiscal federal ante la Corte del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella, solicitó que la audiencia de Rafael Caro Quintero, líder del Cártel de Guadalajara, se lleve a cabo este miércoles, para presentar la moción y la Corte establezca un calendario que permita a la fiscalía aportar más evidencias para que se considere la aplicación de la Ley de Procedimientos para el Manejo de Información Clasificada (CIPA).

De acuerdo con medios internacionales, la solicitud responde a que durante el proceso judicial podría presentarse información clasificada considerada sensible para la seguridad nacional de Estados Unidos. Por ello, la fiscalía pidió una audiencia previa al juicio para que el tribunal determine si procede la aplicación de dicha legislación.

Cabe señalar que la implementación de la CIPA implica que parte de las pruebas en el juicio podrían involucrar la revelación de fuentes de inteligencia, métodos de investigación sensibles o información catalogada como de seguridad nacional.

En ese escenario, la Corte podría restringir el acceso a determinados materiales clasificados sin afectar el derecho del acusado a un juicio justo, además de autorizar al gobierno estadounidense a sustituir documentos clasificados por resúmenes del contenido esencial.

Es importante recordar que Rafael Caro Quintero fue expulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum y trasladado a Estados Unidos en febrero de 2025. Actualmente enfrenta cargos por presuntamente encabezar una organización criminal, así como por tráfico de marihuana, distribución de heroína, metanfetamina y cocaína, además del uso de armas de fuego en actividades relacionadas con el narcotráfico.

Asimismo, Caro Quintero permaneció preso durante décadas en México por el secuestro y asesinato del agente de la DEA, Enrique Kiki Camarena, ocurrido en Guadalajara en 1985, y es considerado uno de los principales enemigos históricos de la agencia antidrogas estadounidense.