Convoca Papa León XIV a vivir la Cuaresma en el Señor

Explicó que este lapso permite eliminar manchas y curar las heridas del pecado

Convoca Papa León XIV a vivir la Cuaresma en el Señor

En el primer domingo de cuaresma, el Papa León XIV convocó a la feligresía católica a vivir este periodo de renovación dedicado a Dios.

Previo al rezo mariano del Ángelus, el sumo pontífice explicó que este lapso permite eliminar manchas y curar las heridas del pecado.

"La liturgia con esta palabra de vida nos invita a considerar la cuaresma como un itinerario resplandeciente en el que, con la oración, el ayuno y la limosna podemos renovar nuestra colaboración con el Señor para hacer de nuestra vida una obra maestra irrepetible. Se trata de permitirle eliminar las manchas y curar las heridas que el pecado haya podido causar en ella. Y de comprometernos a hacerla florecer con toda su belleza hasta alcanzar la plenitud del amor, que es la única fuente de felicidad verdadera", expresó.

El obispo de Roma reconoció que no se trata de un camino fácil, pero invitó a resistir la tentación como lo hizo Jesucristo en el desierto.

"Es verdad, se trata de un camino exigente y existe el riesgo de que nos desanimemos o de que nos dejemos seducir por caminos de satisfacción menos agotadores, como la riqueza, la fama y el poder. Estas tentaciones que también fueron las de Jesús no son más que pobres sucesanos de la alegría para la que fuimos creados. Que al final nos dejan inevitable y eternamente insatisfechos, inquietos y vacíos", expuso.

Finalmente, León XIV llamó a reflexionar con silencio del mundo este tiempo de gracia, compartiendo con quienes carecen de lo necesario y dedicando espacios a los ancianos, pobres y enfermos.

"En este tiempo de gracia, practiquémosla generosamente junto con la oración y las obras de misericordia. Demos espacio al silencio. Apaguemos un poco los televisores, la radio y los smartphones. Meditemos a la palabra de Dios, acerquémonos a los sacramentos, escuchemos la voz del Espíritu Santo que nos habla al corazón y escuchémonos unos a otros en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades. Dediquemos tiempo a los que están solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos. Renunciemos a lo superfluo y compartamos lo que ahorramos con quienes carecen de lo necesario", apuntó.