La ausencia de un hijo no se supera, se asume: Francesc Torralba

Ante la pérdida de un ser querido, la ausencia no es un proceso que se supere por completo, sino una realidad que se aprende a asumir con el tiempo.

Así lo expresó el filósofo, teólogo y pedagogo español Francesc Torralba al abordar el impacto de la muerte de su hijo, ocurrido en agosto de 2023 durante una jornada de senderismo en alta montaña.

En entrevista para Telereportaje, el académico compartió su proceso personal frente al duelo y la confrontación interior sobre la idea de Dios, donde explicó que la escritura, la poesía, la música y el apoyo comunitario se convirtieron en las vías para canalizar el dolor, permitiendo que su vivencia personal acompañara a otras personas en situaciones similares.

"— (Francesc) Fue un accidente en alta montaña y, naturalmente, es una de esas experiencias que marcan un antes y un después en la vida de una persona. Yo no hablo de superar, pero sí de asumir. — (Emmanuel) ¿Se acuerda de su hijo todos los días? — (Francesc) Sí, a diario. Uno se confronta con su idea de Dios, se confronta con el creador: ¿por qué esto tiene que pasarme a mí?, ¿qué hizo él para merecer eso?, que son preguntas que no tienen una respuesta convincente. Al final tenemos que aceptar que Dios es un misterio que nos trasciende. — (Emmanuel) ¿Cómo enfrentar este dolor profundo? — (Francesc) Tenemos otros lenguajes. Tenemos el abrazo, tenemos las lágrimas, tenemos la música, tenemos la poesía... Uno tiene que liberar ese sufrimiento por algún tipo de válvula de escape para que no quede como aprisionado dentro. Yo encontré esa liberación en la escritura y luego observé que esos libros también han ayudado a personas en procesos de duelo."

Torralba planteó la necesidad de estructurar un discurso de esperanza verosímil frente al desencanto de la vida, asumiendo lo que describió como "dones amargos".

En el marco de su visita a la entidad para presentar su libro "Anatomía de la Esperanza" en el Instituto Juárez, el autor destacó que el apoyo en comunidad y la fe son pilares fundamentales para encontrar sentido en medio de las adversidades.

"(Francesc) La verdad es que las noticias que recibimos a nivel local y a nivel global no son buenas en gran parte, por lo tanto se crea un clima a veces de desencanto, incluso de desesperación. Y la dificultad es cómo articular un discurso sobre la esperanza que sea verosímil, que sea legítimo y que pueda dar fundamento a tener esta actitud esperanzada frente a la vida. Y eso es lo que intento en este libro. Si hay ayuda mutua, si hay apoyo, uno puede dejarse me sustentar y ayudar, y eso al fin y al cabo puede ser un mecanismo de elevación de la persona. Y uno tiene que aceptar tanto el don amargo como el don bello que llega, lo cual es muy difícil. Y cuenta también la fe, la confianza de que a pesar de todo poder conseguir algo. Primero hay que vivir y luego hay que filosofar, y cuando uno filosofa de lo que ha vivido tiene más autenticidad y es más legítimo lo que dice."

Asimismo, el filósofo español abordó el tema de la muerte como una herramienta para reflexionar sobre las prioridades de las personas, pues esta puede servir como un "despertador" que impulse a revalorar el tiempo presente, la reconciliación y los lazos afectivos por encima de distracciones cotidianas.

"— (Francesc) Este va a ser su último día. Por la noche, se mueren. ¿Cómo van a vivir este día? ¿A dónde irán? ¿Con quién comerán? ¿Qué actividades van a dar sentido? Entonces, algunos dicen: «Hombre, si fuera el último día, agradecería a mis padres todo lo que han hecho por mí». Digo: «Hombre, ¿tienes que esperar el último día?». El último día nadie está en las redes sociales, ni cinco minutos en las redes sociales. El último día, por ejemplo, también piden perdón, comen con su familia, cenan con su familia, algunos rezan, otros experimentan una reconciliación con Dios. Pero nunca me he encontrado con respuestas frívolas. Entonces yo les digo: «¿Y por qué no viven cada día como si fuera el último?». Yo creo que la muerte sobre todo es un despertador. Decía Platón que el filósofo siempre medita sobre la muerte porque nos revela que estamos aquí muy poco tiempo."

En el ámbito tecnológico, Torralba analizó el impacto de la inteligencia artificial en el desarrollo del pensamiento crítico, pues advirtió que, si bien la tecnología representa un avance significativo, un uso desmedido corre el riesgo de atrofiar la imaginación y la capacidad analítica.

Sostuvo la importancia de alcanzar un equilibrio entre la tecnofobia y la tecnolatría, encomendando a la labor docente la tarea de fomentar en los jóvenes el pensamiento reflexivo sobre sus propios proyectos de vida.

"— (Francesc) Hay que ser lúcido, crítico y observar que, en efecto, la inteligencia artificial puede ayudarnos en muchas tareas. Pero en otras puede ser distorsionador, manipulador, incluso puede atrofiar la inteligencia humana y la imaginación. Tenemos que utilizarla de manera que en lugar de atrofiar nuestra inteligencia, la active y la desarrolle. Y por eso hay que gobernarla. Y por eso me parece que nuestra gran función como profesores es precisamente hacerles pensar, hacerles meditar y que reflexionen sobre su proyecto de vida. — (Emmanuel) ¿Hay que dejar a los hijos equivocarse? — (Francesc) Claro, porque en el fracaso hay un aprendizaje y luego tenemos que ayudarles: «¿Qué has aprendido de este error?». Por lo tanto, el fracaso es un don amargo que contiene como latente una lección: tengo que cambiar."