A 35 días del Mundial, FIFA y China siguen sin acuerdo por derechos de transmisión televisiva

Gobierno chino acusa ahora elevadas pretensiones económicas

A 35 días del Mundial, FIFA y China siguen sin acuerdo por derechos de transmisión televisiva

A 35 días del arranque del Mundial 2026, la FIFA aún no ha logrado cerrar un acuerdo definitivo para la venta de los derechos de transmisión televisiva en China.

A diferencia de ediciones anteriores, en las que la cobertura estaba asegurada con varios meses de antelación al partido inaugural, el gobierno chino acusa ahora elevadas pretensiones económicas por parte del organismo rector del futbol mundial.

La emisora pública China Central Television (CCTV), única entidad autorizada por el gobierno para esta negociación comercial, informó que en una primera etapa la FIFA solicitó entre 250 y 300 millones de dólares, cifra que prácticamente duplicaba lo pagado por los derechos del torneo de Mundial de Qatar 2022.

Posteriormente, ante la negativa de la televisora estatal, la FIFA redujo sus pretensiones a un rango de 120 a 150 millones de dólares; sin embargo, la propuesta tampoco convenció a CCTV, que mantuvo su oferta máxima en 80 millones de dólares.

La postura inflexible de la televisora pública se explica por su exclusividad legal en el país, ya que es la única con autorización para adquirir los derechos de grandes eventos deportivos internacionales en China continental, lo que le permite resistir la presión comercial sin competencia directa.

De concretarse un acuerdo para la transmisión del Mundial 2026, que iniciará oficialmente el jueves 11 de junio de 2026, esta misma cadena sería la encargada de revender las imágenes a otros actores del mercado local.

En caso de no alcanzarse un entendimiento, los aficionados chinos se quedarían por primera vez en cuatro décadas sin una transmisión oficial gratuita del torneo, mientras que la FIFA se arriesga no solo a no percibir ingresos por este mercado, sino a que el evento deportivo con mayor audiencia global no tenga presencia oficial en el país más poblado de Asia.